Odio a todo aquél que haya votado para presidente a quien garantizó en su campaña que desaparecería a un programa de televisión realizado por trabajadores probos y honestos; amparado por el infame ardid de convencer al electorado que «se robaban nuestro dinero».Yo, tanto como la vasta audiencia de 678, me veo gravemente afectada desde que nos quitaron esa hora y media diaria donde nos encontrábamos con un oasis de comunicación, información y opiniones desde la honestidad como no había en ningún otro espacio de la pantalla argentina.

Así que recomiendo que no se metan conmigo a provocar mi ira además de mi odio pidiendo me «ceder la palabra» porque me la arrebataron impunemente TODOS los que lo votaron. Y los que hoy se ocupan  de dirigir los medios de comunicación públicos para lo único que sirven es para CALLAR la palabra.

He dicho y lo afirmo. Para algo éste es mi blog.

Ahora un poco de Quino, gracias maestro:

Conciencia gremial